Se quitaron las ramblinas muy rápidamente, había un aire bolibertino amplio y sincero, que marcaba el inicio de geraldinas espesas y entrecortadas, que miraban al infinito de ultramarinos que espumillantes brillaban cerca de una luna clara como piligramas lanzados al oído de un desconocido vuelterino que no deseaba detenerse ante nada, ni ante la más decidida morslabiña siniestra. Eso no tenía ansinerte alguno por el momento, lo que relibaba era dejar que los enderosimiles participantes se delizaran como yumiantes llenos de enredaderas colutantes y farmilentes.
Todo era displamoso y verquicosente como nunca antes, profundidades gimollentes, frutas cavernarias y sediluntas provistas de la mayor cantidad de permisoluga. Maravillosas voces de nobilunios nacidos del vórtice palparino y delicioso que se decían glanduria y llanamente los corpos semudosos y brillantes en la noche espiral de flamorante y vagituoso rimtremoto.
2 Comentarios:
en resumen una noche especial para retener cualquier sentimiento que llene de olgura tu alma y vida...espero no equivocarme!!
Exactamente!
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