4.11.09

Pinos entre el agua


Caminando llega la musa al borde del río, sin hacer ruido, sus pies visten plumas y su piel viste de sol.

Dos agujas de pino se arrancan a si mismas del árbol para caer en sus rizos de avellana, el aire no sopla porque prefiere verte, y la tierra quisiera hundirse bajo tus pies con tal de probarte y dejarse seducir por tus poros y por tu silvestre conjetura cerca de la vida creciendo de belleza al lado de tu cintura.

Las nubes temerosas se soplan una a la otra con envidia para dejarte caer la lluvia que de todas maneras no haría más que hacerte florecer, sin temor a tu vida me libero y a tus mieles me hago crecer, viva la realidad, viva lo racional, viva la eternidad, viva la nada que en su insignificancia se refleja y deja en su camino al ser.

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20.10.09

Belleza



Los ojos ven, pero somos nosotros los que no alcanzamos a entender.
La luz siempre ha estado ahí, es una absoluta mentira que todo esté lleno de nada, o de tinieblas, lo que sucede es que no entendemos lo que hay detrás de las cosas.

La substancia es como su origen griego: lo que está debajo.

La realidad brilla necesariamente, y lo hace porque existe. Toda la existencia es una danza experimental que nos permite ser el universo mismo y entender para él, que es todo y que desde su infinitud no se conoce por ser absoluto.
La belleza se despliega desde lo lógico, desde un lenguaje indecible, pero lleno de vida, porque está lleno de razón y pensamiento. Aquello que está vivo es bello, y la naturaleza hierve en multiplicidad y forma, brindándonos a nosotros, simples seres homínidos, tan acostumbrados a este cuerpo, poder desprendernos, ya sea de niños, o de muertos, pero desprendernos de esta familiaridad cotidiana que ahora me parece tan extraña como tener cinco dedos en unos artejos llamados brazos y manos. Yo no soy esto, sin embargo ahora soy parte de ello.

Bien pude tener 9 piernas que de haberme acostumbrado pensaría que esta es la realidad y la normalidad. Y es que la belleza va más allá y ve más allá que esta patológica normalidad que me asfixia y rodea.

La verdadera esclavitud está en esta sociedad, en mi circustancia que no me permite ser y deplegarme como el infinito me empuja. Nací como hombre y como hombre moriré, pero ¿Antes que era? ¿Dónde estaba antes de nacer?

En ningún lado y en todas partes, esta dicha de tener conciencia que es la belleza del orden puesta en lo real por todo lo que aún está por determinarse me abruma, es casi imposible que cualquiera de nosotros exista, y peor que desperdiciemos la existencia sin realizar al universo, pasar inadvertidos antes tanta luz, como si vivieramos encerrados en un cuarto oscuro dandonos de topes unos con otros, sin llegar a ponernos de acuerdo, mientras afuera de esa habitación todo brilla y esa luz se nos va, en vez de nosotros irnos con ella.

Yo sueño con una sociedad en donde el único compromiso es el de desplegar el ser desde nuestra naturaleza hasta lo más profundo del entendimiento y la razón humanas. Hacernos humanos por medio de la belleza que nos rodea, aprender a verla, ir sin miedo en su busca, como naves que pueden naufragar, pero valientes y tenaces en su objetivo. Me niego a ser como la animalada que no se eleva más allá que su propia materialidad. Esta conciencia tiene el potencial para ver, para ver lo real detrás del mundo, atrás de las cosas, pero todo el sistema se empeña en mostrarnos la vanidad y no la espiritualidad que existe más allá que nuestros ojos. La conciencia lo capta, pero se olvida muy pronto de lo que ve, o quizá es necesario abrirla para que observe en zonas nunca antes vistas. El viaje más fundamental es hacia adentro, eso es más infinito que el mismo universo, quizá lo que vemos sean las ideas y conceptos de una mente distinta, no digo Dios, eso sería absurdo, pero reconozco que hay una belleza que lo domina todo con lógica, y me gustaría acercarme, ese debe ser el camino, la búsqueda constante de la belleza, porque ello implica que se cumplen con muchas otras condiciones, como las de gozar del conocimiento y una vez alcanzada la suprema belleza ser finalmente sabio.

18.9.09

Una mujer bailando sola y en lo oscuro



Cuando imagino como puedo reunir a la belleza, el placer, el movimiento, la libertad, la imaginación y la intensidad por vivir, solamente me lo da una parte del video que propongo arriba. Raja Ram me parece un genio musical.
La sensación rítmica que trasluce al movimiento de esas siluetas me transporta a una región platónica sobre el movimiento y la libertad. No hay porque pensar que solamente existe belleza en cierto tipo de música, piensese en la música considerada como clásica, llena de esa vanidad intelectual. En cambio hay otras que por fuerza deben llevar el ritmo del tambor o de un bajo intenso para que sean propuestas humanas, muy terrenales, pero que comparten la mítica esencia de Mircea Eliade de hacernos contemporáneos de los tiempos primigenios, nos hacemos reales para un mundo irreal o pasado.

La belleza de esta música (psy trance) radica en la libertad para crear, ya sea producto de la imaginación o del lsd. Entenderla con la imaginación y con las vísceras, es conectarse a una existencia humana que la sociedad de libre mercado nos prohibe al hacer de nosotros y de nuestras relaciones sociales únicamente intercambios en el "libre" mercado de la personalidad, en el negocio de un "buen" matrimonio, en existir porque es bueno existir y no porque tengamos por obligación que pagar por existir.

La música electrónica tiene ese aire de voluptuosidad necesaria que la hace integral, tiene sensualidad, como libertad, como imaginación, puede ser muy mental y de un orden extremo. Aunque no todos pueden entenderla y ver belleza donde quizá se perciba ruido. Pero resulta que si las sensaciones son interpretadas con un ánimo de conciencia alterado, la belleza y la armonía aparece ante los ojos y en ese momento ver bailando a una mujer sola y en lo oscuro es remontarse a un suspiro, a ver la luna como si estuviera al alcance de la mano, a entender que no somos mucho más que monos que flotan en un terruño enorme de tierra por el universo, pero que sin embargo estamos vivos y sobre todo concientes de donde estamos. Ay de aquel que siga dormido porque tendrá terribles pesadillas.

7.9.09

La vida... va



Carlos llevaba cargada a su hija de cuatro años, y la miraba al rostro, al pasar de la cocina a su cuarto penso:
- ¿A quién llevo aqui cargadita? ¿Sabrá ella lo importante que es?
Quizá ambas preguntas no tengan importancia para la vida que se despliega, para la vida pensada como la fuerza que tiene un amanecer para quien lo ve por primera vez. Esa vida de la que yo formo parte porque la formé, también me lleva a mi y lleva a todos y todas las que estuvieron detrás de mi. Es decir ahí esa personita dormida, inconsciente de lo grandiosa que es, ni imagina que miles de millones de años han pasado para que ella simplemente esté ahí soñando, viviendo porque es bueno vivir y porque será en parte como yo, un escalón hacia el camino aún interminable del conocimiento y de la vida. Quizá sea el eslabón perdido de nuestra época, quizá no sea nadie, pero una vez cualquiera que haya nacido, dejará una marca indeleble en el carácter del universo, imborrable por el hecho mismo de ser actores, espectadores y átomos que llevan vida, cualquier cosa que eso signifique. La vida por necesidad apunta al infinito, quien no lo entienda aún ni soñando está, sino enredado entre una cotidianidad aprendida.
El universo está vivo porque estamos vivos.

23.8.09

Palpitación


(con música de Emma Shapplin, Da Men Non Venni)

Es frecuente que demos la vida por sentado, sin imaginar que el fantasma angustiante se sienta junto a nosotros a soplarnos en el rostro y a jugar con su guadaña por el puro aburrimiento, mientras ignorantes a su paso cadencioso contiuamos viviendo, como si nada pasara, como si vivir fuera muy natural. Pero en este mundo rojo lleno de sangre, lo natural es morir y sobrevivir, pero la vida es un ideal platónico que ahora nos resulta inalcanzable.
Si la muerte tan sólo tuviera corazón para todos aquellos que se lleva quizá permitiera que en la última hora se nos perdone por no saber que estabamos vivos, desperdiciando la existencia, rumiando en modas, ahogandonos en tecnología, calculando los gastos a fin de mes, pensando en el futuro, comerciando con lo desechable y menospreciando aquello que nos hace humanos, dandole la espalda a lo esencial, carcomiendo el alma por dinero, sonriendo por la derrota de un competidor.

En fin, hoy que vi a mis venas latir en otro corazón acelerado me dió miedo, y no de la muerte, que por estos lados resulta un pasajero rutinario en el bus, en la calle y hasta en la propia casa. El miedo era de perderme en la vastedad, no en el vacio sino en el todo, si tan sólo mi corazón pudiera latir mas lento para que el otro no importa si fuera rápido, si tan sólo mis deseos por no desvanecerme pudieran ser más duros que el diamante.

Hoy esa muerte me mataría a tal extremo que viviría sin ser yo, sino otro que sin más remedio tendría que seguir viviendo, en otra vida, en otro mundo, disimulando que la normalidad me absorve. ¿Con qué derecho podría yo caminar si los pasos de quien me acompaña son una sombra en el eco de los recuerdos? Más me valdría tomar el carro y tomar el periférico a toda velocidad, cerrar los ojos y sentir el impacto final en el corazón. Si no fuera porque mi sangre late en otro lado, de manera que al final tu muerte me salvaría la vida aunque con amor yo daría la mia si es que se me permitira un intercambio de cuerpo. Y es que me creo con el conocimiento de para qué quiero yo la vida y una vez perdido el rumbo lo mejor sería dejar de desperdiciarla.
Si tan sólo pudiera hacer el trato con el diablo o con algún ángel, no importa quién, si tan sólo...

16.8.09

Lo más importante en la vida

- Amelie, ¿Qué es lo más importante en la vida?
- Eeemm, reírse.

10.8.09

Experimento auditivo con Melicia


En este post escribiré siguiendo el ritmo y la fuerza de Melicia - Running out of time. Sin poner importancia en nada más que la forma de la música para intentar plasmar algo escrito y en castellano.

Cartilago de león marino que mira a las estrellas y a la aurora boreal.
Con voluntad y mucha hambre, devoro la tierra con mis dientes. Buscando el alucinógeno perfecto para la cura de la vida que no se quiere vivir.
De lo oscuro de los nervios aparecen las figuras andantes de molinos travestis que se dinamitan como palestinos en un barrio pobre, como la limonada, como el cielo azul, como la vida se desarrolla y lo mismo es morir que vivir en opulencia.
No entendemos que la vida entera mira siempre el futuro lejano, nunca a unos cuantos individuos vanidosos llenos de dinero o llenos de locura por las circustancias.

Cuelga de un hilo la última vertebra que aguanta la cabeza y me vuelvo loco, pero loco entre los pliegues de tus labios, sinceros y llenos de flores de néctar oscuro y delicioso. Con mis manos tomo un puño de sal y se lo meto por la boca a un cerote conocido, le regalo una galleta a un niño de la calle y le arranco un brazo al explotador que le arrebata el dinero y la infancia.
Abandono este planeta en un cohete sin boleto de regreso a la tierra, iré a surcar el universo en busca de una muerte digna que no es posible en este pedacito de polvo que no ocupa practicamente nada en el vasto universo.

Todo comienza donde yo pueda comenzar, y el mundo será siempre nuevo y bienvenido si aprendo a verlo con ojos desconocidos, con los ojos cerrados, con los ojos de un niño que no conoce nada, pero que lo intuye todo.
Fuera las misticas religiosas que empantanan la vida espiritual del hombre. Bienvenidas las realidades encendidas que traen luz y vida, vengan del estiercol, del laboratorio o de los libros. Ya no permitiré que me implanten realidades infecciosas que matan la vida y me alienan el alma. El corazón brinca a su ritmo, el tambor, para siempre el tambor será el corazón, nuestra madre, nuestros primer tranquilizante natural, su retumbar que se quedó dentro de nuestra cabeza primitiva y yo me escapo del tiempo como si fuera muy fácil.